Causa / Causado / Causar
La causa es el origen real de lo que ha pasado en tu casa. Si se rompe una tubería, el perito tiene que averiguar si fue por un golpe accidental (cubierto) o por desgaste por falta de mantenimiento (excluido). Esa diferencia, que parece pequeña, es la que decide si te pagan o no. Por eso resulta esencial que entiendas cómo se investiga la causa y qué método usan los peritos para determinarla.
¿Qué es y cómo podría afectarte en un siniestro?
La causa constituye el origen o nexo causal de un evento dañoso. Conforme a la Ley de Contrato de Seguro (LCS), los peritos deben investigar minuciosamente el origen real del incidente, profundizando en todas las circunstancias que rodearon al hecho, porque la identificación del desencadenante determina de forma definitiva si el siniestro queda amparado por la póliza o resulta excluido. Si el origen detectado no se encuentra entre las garantías contratadas, el siniestro quedaría automáticamente fuera de cobertura.
La causa es el «porqué» de lo que ha pasado en tu casa. Cuando ocurre un siniestro, el perito tiene que averiguar qué lo provocó realmente. No es lo mismo que una tubería se rompa porque alguien la golpeó accidentalmente (eso sí lo cubre el seguro) a que se rompa porque llevaba años corroída por falta de mantenimiento (eso no lo cubre). Esa diferencia es la que decide si te pagan o no, y por eso resulta tan importante entender cómo se investiga.
Esta investigación del origen constituiría el núcleo técnico de cualquier peritación. El nexo causal, es decir, la relación directa entre el evento inicial y el daño resultante, debe ser acreditado de forma objetiva por el perito, quien debe demostrar que el perjuicio es consecuencia directa y exclusiva del hecho declarado. Cualquier ruptura en ese nexo causal podría derivar en la exclusión de la cobertura.
⚠️ Interpretación restrictiva habitual: «El origen real es desgaste por falta de mantenimiento, no un hecho súbito»
En siniestros de daños por agua, la entidad podría argumentar que el origen real del daño no fue una rotura accidental (cubierta), sino un proceso gradual de oxidación o envejecimiento de los materiales por falta de conservación (excluido). Esta interpretación podría derivar en un riesgo potencial de rehúse total del siniestro, aunque los daños consecuenciales sean evidentes.
Los cuatro pilares técnicos de la Causa
1. Determinación de cobertura: La identificación del origen del daño es lo que determina de forma definitiva si un siniestro está amparado por el contrato. Si el desencadenante detectado no figura entre las garantías contratadas, el siniestro quedaría automáticamente excluido.
2. Profundidad en el análisis: La LCS exige investigar con el máximo detalle todas las circunstancias que rodearon al hecho para clasificar técnicamente el siniestro. No basta con una descripción superficial del daño.
3. El nexo causal: Es la relación directa entre el evento inicial y el daño resultante. El perito debe investigar si el perjuicio es consecuencia directa y exclusiva del hecho declarado, descartando causas intermedias o concurrentes.
4. Causa eficiente vs causa remota: Debe distinguirse entre la causa eficiente (la que produce directamente el daño) y la causa remota (antecedentes o circunstancias previas). Solo la causa eficiente determina la cobertura.
El Método de Investigación: Hexámetro de Quintiliano
Para evitar ambigüedades en la investigación, el ámbito pericial utiliza un método analítico clásico que permite determinar el origen real respondiendo a seis preguntas críticas:
1. ¿Qué ha ocurrido? (Naturaleza del fenómeno): Descripción técnica del hecho dañoso y su tipología.
2. ¿Cómo ha ocurrido? (Mecanismo del proceso): El mecanismo físico por el que se produjo el daño.
3. ¿Cuándo ha ocurrido? (Secuencia cronológica): El momento exacto o periodo en que se materializó el hecho.
4. ¿Dónde ha ocurrido? (Punto de inicio): La localización precisa del origen del daño en la instalación o elemento afectado.
5. ¿Quién es el responsable? (Agente causante): La identificación del agente causante (persona, elemento natural, fallo mecánico).
6. ¿Por qué se produjo? (Circunstancia determinante): La causa última o circunstancia que provocó el hecho.
La situación: En la vivienda de Pedro se rompió una tubería de cobre del baño de 18 años de antigüedad, provocando una inundación que dañó el parquet del salón y el techo del vecino de abajo. Los daños totales se tasaron en 12.500€. Pedro declaró el siniestro a su compañía, que envió un perito para investigar el origen de la rotura.
La valoración de la entidad: El perito de la compañía emitió informe concluyendo que la rotura se produjo por «desgaste por picadura del cobre tras 18 años de servicio», calificándola como falta de mantenimiento y rechazando la cobertura. Argumentó que la tubería había superado su vida útil estimada (15 años) y que el asegurado debió haberla sustituido preventivamente.
¿Cómo podría orientarse la defensa? Mediante un Análisis Técnico Orientativo contradictorio que, aplicando el Hexámetro de Quintiliano, acreditó que la rotura se produjo por un golpe accidental recibido en la tubería durante unas obras menores realizadas en el baño 48 horas antes del siniestro (causa eficiente), y no por corrosión gradual. Se aportaron fotografías de la deformación plástica en el punto de rotura, la ausencia de óxido estratificado y el informe del fontanero que realizó las obras confirmando el golpe accidental. Esta línea argumental permitió reclamar la cobertura íntegra de los 12.500€.
Resultaría esencial que tu perito de parte responda a las seis preguntas críticas del método analítico (qué, cómo, cuándo, dónde, quién, por qué) para acreditar de forma objetiva el origen real del siniestro y desvirtuar la calificación de la compañía.
Fotografías del punto de rotura, análisis metalúrgico de la tubería, presencia o ausencia de óxido estratificado, deformación plástica vs fractura nítida. Estos indicios técnicos permitirían distinguir entre rotura accidental (cubierta) y corrosión (excluida).
Aunque la tubería tuviera 18 años, si la causa eficiente del daño fue un hecho súbito (golpe, sobrepresión, helada), el siniestro estaría cubierto. La antigüedad del elemento sería una causa remota que no determina la exclusión de cobertura.
🛡️ Protege la documentación técnica de tus siniestros
Herramientas y recursos para guardar tus informes periciales, facturas y fotografías técnicas que acrediten el origen real de los daños.

