Inmovilizado
Son los bienes que usas para trabajar desde casa y que no vendes: el ordenador, la impresora, la máquina de climatización, el mobiliario de tu despacho. Tu seguro los cubre bajo capitales distintos al mobiliario normal, y si los declaras mal la compañía puede pagarte menos o negarte la indemnización. Cuidado con la depreciación: si tienen años, no te pagan lo que costaron nuevos.
¿Qué es el inmovilizado y por qué genera conflictos de cobertura en el hogar?
Desde la perspectiva pericial, el inmovilizado constituye el conjunto de bienes patrimoniales fijos que el asegurado utiliza de forma permanente para desarrollar una actividad profesional en su domicilio, y que no están destinados a la venta. A diferencia del mobiliario doméstico común (sofá, mesa, camas), el inmovilizado profesional incluye elementos como equipos informáticos, maquinaria de climatización, mobiliario de despacho, utensilios específicos de la actividad y documentación profesional. La doctrina pericial especializada considera que esta distinción resulta fundamental porque las pólizas de hogar suelen establecer capitales asegurados diferenciados para el mobiliario particular y para el mobiliario profesional, y confundir ambas categorías puede generar rechazos o indemnizaciones reducidas.
Imagina que eres arquitecto y trabajas desde casa. Tienes un ordenador potente, una impresora de gran formato, una mesa de dibujo, una librería con normativa técnica y una máquina de aire acondicionado en tu despacho. Todo eso es tu inmovilizado: bienes que usas para trabajar, que no vendes a clientes, y que forman parte de tu infraestructura profesional. Si se produce un incendio y se destruye tu ordenador, la compañía no lo tratará como un electrodoméstico más del salón: lo valorará como equipo profesional, probablemente aplicará depreciación por antigüedad, y puede que lo limite a un capital específico que tuvieras declarado para «mobiliario profesional». Si no declaraste que tenías una actividad profesional en casa, o si incluiste esos bienes bajo el capital genérico de contenido, la compañía podría reducir la indemnización o rechazarla.
La tramitación de un siniestro que afecta al inmovilizado presenta dificultades técnicas añadidas respecto a los daños en mobiliario doméstico. En primer lugar, el perito debe determinar si cada bien afectado constituye inmovilizado profesional o mobiliario particular, una clasificación que no siempre resulta evidente (¿un ordenador portátil usado ocasionalmente para trabajo constituye inmovilizado?). En segundo lugar, debe aplicar tablas de vida técnica estimada para deducir la depreciación por uso si la póliza opera a valor real, lo cual reduce la indemnización en función de la antigüedad del bien. En tercer lugar, debe verificar si el asegurado tiene derecho a la indemnización del IVA o solo de la base imponible, lo cual depende de si el asegurado es un particular o un profesional que deduce el IVA en su actividad.
⚠️ Interpretación restrictiva habitual: «El bien afectado no constituye mobiliario profesional, sino mobiliario particular»
Las entidades aseguradoras podrían rechazar o reducir la cobertura de inmovilizado argumentando que los bienes dañados no forman parte de una actividad profesional autorizada en la póliza, o que se trata de mobiliario doméstico de uso común que el asegurado intenta reclamar bajo un capital profesional más favorable. Esta interpretación resulta técnicamente sólida cuando el asegurado no declaró la actividad profesional en la contratación, o cuando los bienes afectados resultan indistinguibles del mobiliario particular (un ordenador en el salón, una impresora en un dormitorio). La compañía podría exigir prueba documental de la actividad profesional y de la dedicación exclusiva de los bienes a dicha actividad.
Los cuatro pilares técnicos del inmovilizado
1. Naturaleza del bien: infraestructura, no mercancía: El inmovilizado se distingue de las existencias (mercancías destinadas a la venta) porque constituye la infraestructura necesaria para desarrollar la actividad. Un ordenador que usas para diseñar presupuestos es inmovilizado; un lote de camisetas que vendes online son existencias. Esta distinción resulta vital porque cada categoría suele tener un capital asegurado diferente en la póliza, y reclamar existencias bajo el capital de inmovilizado (o viceversa) puede generar rechazo por falta de capital específico.
2. Depreciación por uso y vida técnica estimada: Al ser bienes sometidos a desgaste por uso profesional, el perito debe aplicar tablas de vida técnica estimada para calcular la depreciación. Por ejemplo, la maquinaria de oficina suele tener una vida útil de unos diez años, mientras que la de climatización puede alcanzar los quince. Si la póliza opera a valor real, la indemnización se reduce en función de los años transcurridos desde la adquisición. Un ordenador de 2.000€ comprado hace cinco años podría depreciarse al 50%, resultando en una indemnización de 1.000€. El asegurado debe conocer esta depreciación para no esperar indemnizaciones irreales.
3. Revalorización automática por índices correctores: Determinadas pólizas incluyen cláusulas de índice variable que actualizan anualmente los capitales asegurados del inmovilizado conforme a índices correctores (IPC o índices industriales). Esta revalorización automática busca evitar el infraseguro por obsolescencia o inflación. Sin embargo, el asegurado debe verificar si su póliza incluye esta cláusula y si la compañía la ha aplicado correctamente, porque una actualización omitida puede dejarle con un capital asegurado insuficiente en el momento del siniestro.
4. Tratamiento del IVA en la indemnización: La indemnización del inmovilizado puede incluir o excluir el IVA en función de la condición del asegurado. Si el asegurado es un particular que no deduce el IVA, la compañía debe indemnizar el importe total incluido el impuesto. Si el asegurado es un autónomo o empresa que deduce el IVA en su actividad, la compañía solo indemnizará la base imponible, ya que el asegurado recuperará el IVA mediante la deducción fiscal. Esta distinción puede generar sorpresas importantes en el importe final de la indemnización.
-
1
Límite entre mobiliario particular y mobiliario profesional
Podría generarse controversia sobre si un bien determinado constituye inmovilizado profesional o mobiliario doméstico de uso particular. Por ejemplo, un ordenador situado en el salón que se usa tanto para trabajo como para ocio, o una impresora compartida por toda la familia. La compañía podría argumentar que el bien no es exclusivo de la actividad profesional y que, por tanto, debe valorarse como mobiliario particular con depreciación diferente. El asegurado deberá aportar pruebas de la dedicación exclusiva o principal del bien a la actividad profesional.
-
2
Cálculo de la depreciación: ¿tablas estándar o vida real del bien?
La compañía podría aplicar tablas de depreciación estándar que no reflejan la vida útil real del bien. Por ejemplo, un ordenador de gama alta puede seguir siendo funcional tras diez años, mientras que la tabla estándar lo deprecia al 100% en ese periodo. El asegurado podría argumentar que el bien conservaba valor residual por su buen estado o por haber recibido mantenimiento. La controversia se resuelve mediante peritaje que determine el estado real del bien antes del siniestro.
-
3
Revalorización automática no aplicada por la compañía
Si la póliza incluye una cláusula de revalorización automática del capital asegurado por índices correctores, y la compañía no la ha aplicado en los últimos años, el capital asegurado podría resultar insuficiente en el momento del siniestro. La compañía podría argumentar que la cláusula es opcional o que el asegurado debió solicitar la actualización. El asegurado deberá revisar las Condiciones Particulares para verificar si la revalorización resulta automática o requiere solicitud expresa.
-
4
Indemnización del IVA: ¿particular o profesional deducente?
Podría discutirse si el asegurado tiene derecho a la indemnización del IVA integrado en el valor del inmovilizado. La compañía podría argumentar que el asegurado es profesional y deduce el IVA, por lo que solo debe indemnizar la base imponible. El asegurado podría rebatir que, aunque sea profesional, no deduce el IVA de ese bien específico o que su actividad está exenta. La prueba de la condición fiscal del asegurado y del tratamiento del IVA en los bienes afectados resultará determinante.
-
5
Confusión entre inmovilizado y existencias en actividades mixtas
En actividades donde el asegurado utiliza bienes tanto para su actividad como para la venta (por ejemplo, un taller de reparación que también vende herramientas), podría discutirse si los bienes dañados constituyen inmovilizado o existencias. La compañía podría clasificarlos como existencias (con capital asegurado posiblemente inferior) mientras que el asegurado los reclama como inmovilizado. La prueba documental de la destinación habitual de los bienes (facturas de compra, registros de venta, inventarios) resultará esencial.
-
No declarar la actividad profesional en la póliza de hogar
Si desarrollas una actividad profesional en casa y no lo comunicas a la compañía al contratar o renovar la póliza, los bienes profesionales quedarán sin cobertura específica. La compañía podría rechazar la indemnización argumentando que el siniestro afectó a bienes no declarados. Comunica siempre tu actividad profesional y solicita la inclusión del capital de mobiliario profesional.
-
Incluir el inmovilizado bajo el capital genérico de contenido
Muchos asegurados incluyen sus equipos profesionales bajo el capital genérico de contenido (mobiliario, enseres) sin darse cuenta de que existe un capital específico para mobiliario profesional. Esto genera dos problemas: el capital genérico puede resultar insuficiente, y la compañía puede aplicar depreciación diferente. Revisa tu póliza y asegúrate de que los bienes profesionales estén en el apartado correcto.
-
No conservar facturas de compra del inmovilizado profesional
Si no tienes las facturas de compra de tu ordenador, impresora, maquinaria o mobiliario de despacho, no podrás acreditar el valor original ni la antigüedad del bien. La compañía podría aplicar una depreciación más agresiva o estimar un valor inferior al real. Guarda todas las facturas de bienes profesionales en una carpeta digital y física independiente.
-
No verificar si la póliza aplica depreciación a valor real
Si tu póliza opera a valor real (la más habitual), la compañía aplicará depreciación por antigüedad a todos los bienes. Si esperas que te paguen el valor de reposición a nuevo, te llevarás una decepción. Revisa las Condiciones Particulares para saber si tu póliza es a valor real o a valor de reposición, y ajusta tus expectativas en consecuencia.
-
No reclamar la revalorización automática si la póliza la incluye
Si tu póliza incluye una cláusula de revalorización automática por índices correctores y la compañía no la ha aplicado, estás pagando una prima por una cobertura que no se actualiza. Revisa los capital asegurados de los últimos años y, si no han subido conforme al índice pactado, reclama la actualización antes del siniestro.
La situación: Elena es diseñadora gráfica y trabaja desde su casa, en un rincón del salón donde ha instalado su ordenador, una mesa de trabajo, una impresora profesional y una estantería con material de diseño. Cuando contrató el seguro de hogar hace cuatro años, no comunicó a la compañía que desarrollaba una actividad profesional en casa porque «no sabía que era necesario» y «no quería que subiera la prima». En su póliza, el capital de contenido era de 40.000€ y no existía capital específico de mobiliario profesional. En marzo de 2026, un cortocircuito en el salón causó un incendio localizado que destruyó el ordenador (comprado hace seis años por 2.500€), la impresora (comprada hace cuatro años por 800€), la mesa (comprada hace tres años por 400€) y parte de la estantería. Elena no conservaba las facturas de compra porque «las tiré al mudarme de casa hace dos años». Presentó el siniestro reclamando 3.700€ por los bienes destruidos, incluyéndolos bajo el capital genérico de contenido.
La valoración de la entidad: La compañía designó un perito que inspeccionó la vivienda y emitió informe con las siguientes conclusiones: primero, que «el asegurado no declaró actividad profesional en la contratación, por lo que los bienes afectados no están amparados bajo un capital específico de mobiliario profesional»; segundo, que «el ordenador y la impresora, al estar situados en el salón y compartir espacio con mobiliario doméstico, deben considerarse mobiliario particular y no profesional, salvo prueba en contrario»; tercero, que «al no aportarse facturas de compra, se aplica depreciación máxima conforme a tablas estándar: el ordenador (seis años) se deprecia al 60%, la impresora (cuatro años) al 40%, y la mesa (tres años) al 30%»; cuarto, que «el capital de contenido de 40.000€ resulta suficiente para cubrir los bienes afectados, pero la indemnización se reduce por depreciación a 1.980€». El perito de la compañía no consideró la posibilidad de que Elena dedujera o no el IVA, aplicando la base imponible sin IVA por defecto. Elena no había contratado perito propio ni había reservado derechos sobre la clasificación de los bienes.
¿Cómo podría orientarse la defensa?: Mediante un Análisis Técnico Orientativo que, en primer lugar, argumentara que la ausencia de declaración de actividad profesional en la contratación no implica necesariamente que los bienes no sean profesionales, ya que la compañía no solicitó información específica sobre la dedicación del asegurado y Elena podría demostrar su actividad mediante facturas de clientes, alta en autónomos o portfolio profesional. En segundo lugar, se podría solicitar a los proveedores duplicados de las facturas de compra del ordenador y la impresora, o aportar extractos bancarios que acrediten los cargos, para reducir la depreciación aplicada por el perito de la compañía. En tercer lugar, se podría argumentar que el ordenador y la impresora, aunque estén en el salón, constituyen herramientas exclusivas de la actividad profesional de Elena, y que su ubicación no determina su naturaleza: un médico puede tener un ordenador en el dormitorio para consultas telefánicas. Finalmente, se debería verificar si Elena deduce el IVA de su actividad: si no lo deduce, tiene derecho a la indemnización del IVA integrado, lo cual aumentaría significativamente el importe. El resultado dependerá de la prueba documental que se aporte sobre la actividad profesional, de la recuperación de facturas, y de la interpretación que la compañía o el juzgado hagan de la naturaleza de los bienes.
Desde el primer momento, comunica a la compañía que desarrollas una actividad profesional en casa. Solicita la inclusión de un capital específico para mobiliario profesional y verifica que aparezca reflejado en las Condiciones Particulares. Esto evita rechazos por falta de cobertura específica.
Crea una carpeta digital y física exclusiva para las facturas de compra de tu inmovilizado profesional: ordenadores, impresoras, maquinaria, mobiliario de despacho. Estas facturas acreditan el valor original, la fecha de adquisición y la antigüedad, permitiendo una depreciación más justa.
Haz fotografías claras de tu equipo profesional en su ubicación habitual, mostrando el estado de conservación. Esto permite al perito determinar que el bien estaba en uso activo y en buen estado, lo cual puede reducir la depreciación aplicada por la compañía.
Revisa las Condiciones Particulares buscando cláusulas de índice variable o revalorización automática. Si existen y la compañía no las ha aplicado, reclama por escrito la actualización del capital asegurado. Esto evita el infraseguro por inflación u obsolescencia.
Si la compañía clasifica tus bienes profesionales como mobiliario particular o aplica una depreciación excesiva, contrata un perito de parte especializado en seguros de hogar que emita informe independiente sobre la naturaleza profesional de los bienes y su valor real antes del siniestro.
🛡️ Protege tu inmovilizado profesional en el hogar
Herramientas y recursos para declarar correctamente tu actividad, documentar tus bienes profesionales y defender tu indemnización ante la compañía.
Ver todos los productos y recursos →
